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  A 5 años del 19 y 20 de diciembre de 2001
Tantas injusticias repetidas
Por enREDando, Comunidades en Red - 19/12/2006

 
En estos días el Juez Dr. Ernesto Genesio dictó el fallo judicial que absolvió de culpa y cargo al cabo de la policía de Santa Fe Luis Armando Quiroz, acusado de asesinar a la militante social Graciela Acosta, el 19 de diciembre de 2001 en Villa Gobernador Gálvez. A 5 años de la represión de aquel 19 y 20 que apuntó a los miles de gritos que salieron a la calle en reclamo de alimentos y trabajo, los jueces en la Provincia de Santa Fe parecen seguir sentenciando en nombre del poder. El pasado martes, una vez más, los familiares y las organizaciones sociales se encontraron en el pedido constante de justicia y verdad. Y además, en el germen de una esperanza militante que en aquellos días de diciembre echo raíces en asambleas y espacios de resistencia. enREDando recogió testimonios, voces y reflexiones a 5 años del 2001.

La lluvia era furiosa e intensa. La puerta de los Tribunales Provinciales que mira sobre la calle Balcarce parecía una postal uniformada. Un vallado de policías la custodiaba, mientras las banderas empapadas se mostraban con dolor. Bajo una tormenta endiablada, los familiares cargaban con pancartas que llevan los rostros de sus hijos y hermanos asesinados y también con la injusticia que no da tregua a 5 años de aquel “diciembre negro”, como muchos lo llaman. “Un 19 de diciembre a esta hora, hace 5 años, todas estas familias tenían a sus hijos, a su hermano. A partir de las dos de la tarde alguien dio una orden, y la orden fue de matanza. Fue la de reemplazar las armas disuasivas por las postas de plomo, por las 9 milímetros”, decía Gustavo Martínez de ATE, mientras las gotas punzantes caían con fuerza en horas de la mañana de un martes 19 de diciembre de 2006. 

El reclamo lleva la conciencia de la memoria: 9 muertos en la Provincia de Santa Fe, 8 en Rosario, 7 de ellos en manos de fuerzas policiales, 1 en Santa Fe, cientos de heridos y 1 sólo detenido, el policía del comando radioeléctrico de Arroyo Seco, que asesinó de un balazo al militante Claudio Pocho Lepratti cuando pedía a gritos que dejaran de tirar porque allí había niños. Se encontraba sobre el techo de una de las escuelas del Barrio Las Flores. 

En el resto de las causas la impunidad habla por sí misma. “En la causa de Graciela Acosta hace muy pocos días fue absuelto Quiroz (Luis Armando) que era el único imputado, en la causa de Yanina García y Juan Delgado fueron sobreseídos todos los imputados, la causa de Rubén Pereyra esta ya archivada y la causa de Walter Campos llego a la Corte y también fue absuelto Ángel Iglesias que es el tirador profesional de las TOE (Tropas de Operaciones Especiales) y que hoy su tarea es custodiar al presidente Kirchner y a la Senadora Cristina de Kirchner cuando vienen a la Provincia de Santa Fe. Esa es su función”, resume Antonio Tesolini, integrante de la Comisión Investigadora No Gubernamental que investiga los hechos ocurridos por aquellos días. 

La justicia de Santa Fe tampoco ha identificado a los responsables políticos de aquella masacre, aunque el pueblo conozca de memoria cada uno de sus nombres. “En todas aquellas causas que se intentaron armar para determinar las responsabilidades institucionales también han sido sobreseídos Álvarez (Enrique), Storani (José) y el ex ministro Domínguez (Lorenzo)”. Al senador Carlos Alberto Reutemann, ex gobernador de la provincia de Santa Fe ni siquiera se lo cito a declarar por las causas que se investigan. 

Para Gustavo Martínez esto es símbolo de “una absoluta y asquerosa impunidad”, porque nada se puede esperar de una Corte Suprema de Justicia que “hasta hace pocos días era presidida por un primo político de Reutemann. Y los que no tienen que ver con Reutemann tienen que ver con el Opus Dei o con Usandizaga, otro personaje siniestro de la política santafesina”, remata con indignación. Carmen Maidagan, representante de los familiares como actor civil en la causa e integrante de la Comisión Investigadora No Gubernamental, en diálogo con el periodista Daniel Berretoni de Aire Libre Rosario, manifestaba: “nunca conseguimos que se investigara seriamente cómo se había dado la cadena de mando. Hoy sabemos que hubo órdenes de reprimir y esto no fue una cosa de algunos policías que enloquecieron sino que fue una orden que vino desde arriba y nosotros estamos seguros que esa orden vino desde el mismo gobernador”. 

La indignación suma más dolor cuando los premios políticos asumen la cara de la vergüenza. El ex fiscal Ricardo Favaretto, (no apelo el fallo judicial que absolvía a los responsables políticos de la matanza, involucrado además en la causa Inundaciones) fue ascendido a Juez de Instrucción, al igual que el ex Juez Roberto Reyes (dicto el sobreseimiento del ex Secretario de Seguridad Enrique Álvarez y el ex Ministro de Gobierno Lorenzo Domínguez), quien hoy goza de su título de camarista de la ciudad de Santa Fe. 

Entre los familiares presentes en el acto, recogimos el testimonio de Celeste, una de las hermanas del Pocho. “El reclamo es por justicia contra la impunidad que ha sido la única respuesta que en estos 5 años ha dado el sistema judicial”. Sin embargo y a pesar del dolor que se le transparenta en los ojos, cree en la lucha y en la unión de la fuerza. “Si nos juntamos esa fuerza crece y podemos vencer todas esas trabas y obstáculos que se vienen planteando para que no haya justicia”. Esteban Velásquez fue condenado a 14 años de prisión, pero por estos días la sentencia no es tan firme como parece. La defensa presentó ante la Corte Suprema de la Provincia un recurso inconstitucional de queja para intentar anular el fallo. “Creo que las cosas pueden empezar a cambiar si hay una clara y verdadera independencia entre los poderes. La Corte Suprema no puede seguir integrada por las personas que actualmente la integran, creemos que los jueces deben ser elegidos de otra manera, no a dedo, no políticamente, y en tanto podamos avanzar en estos reclamos podremos avanzar en las causas, no solo en las de diciembre, sino además en lo cientos de casos de atropellos a los derechos humanos que existen en la provincia de Santa Fe” expresó Celeste Lepratti, con la voz serena y el ritmo lento, pero con la bronca entre los dientes.

En la causa de Graciela Acosta otro golpe bajo sacudió al reclamo popular. Hace apenas días el Juez a cargo del Juzgado de Sentencia Nº 5, Dr. Ernesto Genesio dictaminó la absolución del cabo Luis Quiroz, por considerar insuficientes las pruebas presentadas en su contra. Esas mismas pruebas determinaron que la bala que perforó a Graciela en la tarde noche del 19 de diciembre del 2001, provino del arma de fuego que cargaba Quiróz. Este fallo fue apelado por la Fiscal Elida Rivoira ante la Cámara Penal, “ya que a su entender Quiroz debía ser condenado a la pena de 13 años de prisión como autor del homicidio agravado por el uso de arma de fuego” afirma un documento firmado por la Diputada Alicia Gutierrez en repudio al reciente fallo judicial que liberó de culpa y cargo al acusado de asesinar a Graciela Acosta. “Resulta insólito que Quiroz, de quien se demostró judicialmente que la bala que asesino a Graciela Acosta salio de su arma, el juez encontró un vericueto legal para impedir su condena. Y como en el caso de Graciela Acosta, sucedió en el caso de Ricardo Villaba y Yanina García. En el caso de Villalba, por ejemplo, esta parada la causa desde el año 2002 con una pericia que ratifica un testimonio que dice que fue el personal policial el que le disparo a Villalba”, explica Tesolini durante el acto realizado por la mañana en Tribunales. “Para nosotros es como la novela de García Márquez: crónica de una muerte anunciada. La justicia no ha hecho otra cosa que serle funcional al poder político. A lo largo de todos estos años, a través de distintas metodologías, a través de distintos patrones de funcionamiento lo que ha hecho y lo que ha trabajado es bregar permanentemente para por un lado impedir que se investiguen las responsabilidades institucionales del gobernador Reuteman, actual senador, de quien era Subsecretario de Seguridad Alvarez, de los jefes policiales, en un plano superior, y en lo que hace a las responsabilidades materiales hizo lo imposible a través de todo tipo de patrones judiciales para no encontrar a los responsables materiales.” 

En el acto también se recordó a quienes hoy ya no están, esos militantes que dejaron caminos, enseñanzas y ejemplos de resistencia. Para Carlos Nuñez, de la Biblioteca Popular Pocho Lepratti, este 19 de diciembre significa emoción, dolor y mucho recuerdo. “No solo por cada uno de los compañeros asesinados que ese ha sido el motivo a partir del cual nos hemos ido juntando todos, pero si, de personas indispensables como Rubén Naranjo, como Orlando Lepratti, que fue tan fundamental para el grupo de los familiares que fueron juntándose, y junto con ello también significa la angustia que también originan todas estas ultimas medidas de un poder judicial, que liberen al asesino de Graciela Acosta y que haya pedido el abogado de Velásquez también la nulidad, son todas cuestiones que marcan de alguna forma aquello que hace tanto tiempo uno dice: la impunidad la garantizan cuando el poder judicial esta atado a aquellos miembros del poder político que son los que efectúan y efectuaron toda esta represión.” 


Marcha por la tarde 

Ya sin lluvias y con un leve viento a favor, se realizó la marcha convocada por la Multisectorial que nuclea a más de 50 organizaciones. Partió desde la Plaza 25 de Mayo hasta la Plaza San Martín, donde se realizo la lectura de un duro documento en el cual se hace una fuerte crítica a los tres poderes del Estado y se escucho además, en palabras de la Madre de Plaza de Mayo de Santa Fe, Celina Kofmann, el reclamo de aparición con vida de Jorge Julio López y cárcel a los genocidas. 

Pero además de los familiares de Graciela Acosta, Yanina García, Pocho Lepratti, Walter Campos, Ricardo Villalba, Rubén Pereyra y Juan Delgado y de las diversas organizaciones del campo popular, marcharon también los integrantes de la Carpa Negra de Santa Fe, víctimas de las inundaciones del 2003. “muertos:114, responsables políticos: 0", denuncia la bandera que sostenían. “Hay una causa común que es el tema de impunidad del cual nosotros nos vimos afectados no solamente en el 2001 sino también con las inundaciones en Santa Fe, por eso unificamos un poco la lucha porque las causas siguen siendo las mismas. En Santa Fe siguen reinando la impunidad, por eso marchamos por el pedido de justicia” expresó Daniel, uno de los militantes de la Carpa. “No estamos nada bien, porque el principal responsable que es Carlos Alberto Reutemann no ha sido indagado y no ha sido llamado a tomar declaraciones”. 

Dos amplias banderas se extendieron sobre el piso, frente a la Sede de la Gobernación, donde la postal parecía ser la misma que la que se vio en horas de la mañana. El vallado policial miraba con recelo el acto en memoria de las víctimas del 2001. “Cárcel a Reuteman por: inundador, los casos de gatillo fácil, los asesinatos del 2001, Sandra Cabrera” rezaba una de ellas. En la otra, bien grande y con letras negras aparecía “Pocho Vive en cada lucha, en los rostros de los desaparecidos de ayer y de hoy, en la dignidad de los trabajadores, en los que exigen justicia.” 

Lucas es un pibe militante de La Vagancia del barrio Ludueña. El fue uno de los que pinto las banderas con aerosol y también de los que marchó, recordando al Pocho. En este 19 de diciembre siente bronca, impotencia e indignación, porque a pesar del grito unánime del “que se vallan todos, siguen estando los mismos funcionarios del Estado en los mismos cargos o en los cargos más elevados apremiados por aquella represión de diciembre del 2001, pero también se siente que el pueblo resiste, que sigue habiendo fuerza a pesar de lo que sigue pasando”. Y desde La Vagancia apuesta al cambio social y a construir de a poquito y en el día a día los sueños colectivos de los pibes más desesperanzados. Casi como un aprendizaje de aquel ángel de la bicicleta, como canta Gieco. 


El campo popular, a 5 años del “argentinazo” 

En la marcha nos encontramos con las organizaciones sociales. Estudiantes, sindicales, gremiales, derechos humanos, políticas. Todas, desde su lugar, buscándole una grieta al sistema. Le preguntamos a algunos de sus referentes que paso desde aquel “argentinazo” recordado no solo por la feroz represión policial que apunto a los sectores populares sino también por el ruido de las cacerolas de una clase media enfurecida contra un gobierno que también a ella vulnero en sus derechos y le dio la espalda. Y esto nos dijeron. 


Marty Vita (Cáritas Rosario) 

“Me parece que hay lazos que se han reconstituido. Hubo una explosión de algo disperso pero que de algún modo sigue dando vueltas. Irrumpieron en escena muchos movimientos, muchas organizaciones de manera espontánea, aunque creo que fue cooptada, como suele suceder, pero me parece que hay gérmenes, yo creo que han quedado cosas. Ha quedado por lo menos la posibilidad de que algo es posible. Para mi los cacerolazos no eran atractivos. Me parecía que era gente que se le había tocado el bolsillo y salía a golpear la cacerola pero que no le había cambiado en nada, es decir que si apenas tuviera el dinero de vuelta la cacerola la regalaba a Cáritas porque ya estaba abollada. En ese sentido, me parece que no hubo cambios. Igual siempre tengo una visión esperanzada, una esperanza activa, creo que siempre hay algo que queda, que puede ser distinto. Pienso que estamos de algún modo desde distintos lugares aportando granitos de arena para que sea distinta, pero tenemos que transformarnos nosotros mismos. Todavía nos falta mucho sobre nosotros, los que estamos en las organizaciones. Nos falta darnos cuenta que no somos islas. Es este juego dialéctico, es cambiar la estructura y cambiar el ser humano, porque sino es lo mismo, cambio ciertas cosas para que nada cambie.” 


Ana Laura (Cáritas Rosario)

"El 2001 fue una síntesis de 30 años de aplicación de un modelo que exploto. Las cacerolas me parece que fue una cosa de ese momento porque le retuvieron la plata en el banco. Si me parece que sirvio un monton para que la gente empieze a juntarse un poco más, a organizarse, si bien en parte se disolvio un poco, ha quedado algo y la experiencia de eso me parece que es importante."


Marcela Lapenna (Asociación C.H.I.C.O.S) 

“Yo creo que, en términos generales, hay una sensación térmica completamente diferente. La sensación actual es que estamos mejor. Lo real me parece que es que hay sectores que están mucho mejor y que la gente con la que nosotros estamos trabajando sigue como antes. También hay consecuencias saludables del cimbronazo de ese momento en tanto se han podido profundizar alianzas entre algunos sectores que no fuimos los más golpeados. Pero me parece que los sectores que venían fisurados en su momento terminaron en la actualidad agravados. El 2001 trajo cierta actitud de decir “no se puede seguir haciendo todo igual que antes”. Pero me parece que el patrón es el mismo. Y lo que hay, en algunos casos, es un efecto de un maquillaje diferente y que en los barrios –yo hablo de los adolescentes y de los jóvenes porque es el sector que más conozco- hay programas para adolescentes y jóvenes que abordan siempre a los mismos adolescentes y jóvenes y que siguen quedando los que están por fuera. Ellos están más en una bandeja, más abajo que antes. Menos visibles aún. Entonces tal vez en la situación de calle aparezca que hay menos chicos en la calle que en el 2001, lo que no nos garantiza que esos chicos que ya no vemos estén mejor que antes. A nivel de organizaciones, nosotros hace tiempo venimos trabajando, en una mesa de infancia con organizaciones, la municipalidad, la provincia, los juzgados, y esta semana tuvimos el cierre anual. Creo que lo que ganamos fue mucha confianza entre estos grupos. Esto sirve para articular pero siguen faltando los mismos lugares que faltaban antes, cuando empezamos. Sigue sin haber espacios de atención para los chicos que estén con problemas de adicciones, sigue sin haber lugares para los chicos cuyas familias ya no los puedan contener porque han sido pulverizadas por efectos de las políticas económicas de los 90, sigue no habiendo ningún lugar saludable donde un chico pueda ser internado en Rosario con una propuesta de convivencia.” 


Paulina Hiba (Asociación C.H.I.C.O.S) 

“Creo que vemos también hoy las consecuencias de la degradación de valores, valores muy básicos que realmente han desparecido. Hay otros pero que son muy destructivos, perjudiciales tanto a nivel individual y a nivel grupal. Y creo que hay mucho trabajo que se está haciendo, y que hay que apostar a eso.” 


Gustavo Martínez (Asociación de Trabajadores del Estado) 

“Hace un tiempo hablaba con Fernando Traverso, y más que hablar, lo escuchaba cuando hablaba de sus compañeros, y hablaba como si fuera ayer. Es como que el dolor crece, pero el desafío es como si, a la par de ese dolor que no va a desaparecer nunca, fueran creciendo otras cosas. Dentro de esas cosas es la esperanza, pero no la esperanza boba, sino la esperanza que surge de la lucha, venga el golpe que venga. La impunidad se tiene que romper y lo va a romper la movilización popular, no hay otra. Hay que mirar lo que sucede ayer. Tres meses de la desaparición de Julio López, hay algo que se ha roto y la sociedad todavía no acusa recibo. Se ha roto eso del nunca más. Lo único que hay es movilizarse, participar, en estos 5 años ha habido una reanimación del movimiento popular, no conformarse con migajas. Tenemos una provincia en la que sobra la leche, cereales, alimentos y crece la indigencia infantil en la ciudad de Santa Fe. Todo un símbolo.” 


Antonio Tesolini (Comisión Investigadora No Gubernamental) 

“Más allá de lo traumático y lo dramático que fue el 2001, con las consecuencias como siempre de estos hechos, los que terminan poniendo los muertos es el pueblo, pero en este marco creo que uno tiene que rescatar la movilización y la organización que ha quedado después del 2001. Si bien las consignas que se plantaban en aquel momento en que se vallan todos, muchos no se fueron, muchos se quedaron y no hubo una renovación política pero creo que mucha de la agenda institucional que ha logrado ponerse en el país ha sido fruto de lo que significó el 2001 y muchas cosas no hubiesen podido haberse hecho como por ejemplo que hoy esté condenado Etchecolatz si no hubiera habido un 2001, si no hubieran habido movilizaciones no habría podido haber una modificación de la Corte con personas que son por lo menos respetables. Como siempre en estos casos el balance no es ni totalmente positivo ni totalmente negativo. Dependerá de las organizaciones sociales, sindicales y políticas poder articular de toda esta experiencia e impedir que los sectores dominantes que hoy siguen lamentablemente hegemonizando un modelo de sociedad dividido, fragmentado donde lo que predomina es la exclusión, logremos modificarlo y darle otro rumbo. Ese es por lo menos el desafío que hay.” 


Carlos Nuñez (Biblioteca Pocho Lepratti) 

“No ha sido sencillo, porque obviamente después del 2001 apareció el gobierno de Kirchner y la realidad es que hay cosas que se modificaron de alguna manera, dentro de lo que son las organizaciones sociales, hay intentos, desde el gobierno se ha atraído, se ha cooptado una serie de organizaciones, pero más allá de todo eso, lo que nosotros vislumbramos y vemos todos los días es que cada día se abren más los agujero que no puede cerrar un sistema que no termina de luchar contra la exclusión social tan grande que origina el propio sistema al no haber trabajo. Para nosotros ha sido importantísimo durante estos años venir trabajando mucho con las organizaciones de Santa Fe, con los inundados, de la marcha de las antorchas y esto es un paso inicial que estamos dando ahora pero la propuesta en definitiva que estamos trabajando así como dicen las madres vallan donde vallan, ahí estaremos.” 


Norma Ríos (Asamblea Permanente por los Derechos Humanos) 

“Yo creo que en el campo popular hay un reflote mas que interesante de la lucha, la rebelión, la resistencia, hay otras maneras sumamente interesantes que hoy no pasan estrictamente por un partido político o una organización de derechos humanos más antigua o más histórica como le dicen algunos. Lo que sí también hay que decir es que en realidad el grito del que se vallan todos ha quedado en la nada porque no se fue ninguno, volvieron reciclados, están todos, y lo que si es evidente un acrecentamiento de una impunidad más absoluta. Esta semana estamos hablando de Julio López desaparecido a tres meses, estamos hablando del 2001 a 5 años y también estamos a pocos días de dos años de Cromañon y estamos a tres años y meses de la inundación y todo eso no tiene culpables. Lo que esta claro es que el campo popular resurge pero no resurge con una línea común. Esta la línea mucho más dispersa, mucho más diversificada, que quizá no sea tan grave como dispersa porque me parece que es muy saludable que haya una agrupación como padres del dolor, es terrible por la razón por la que se crearon, pero que al menos que hay un grupo de gente que sale a resistir o infinidad de organizaciones que en otro momento no estaba. Yo creo que la conciencia de la gente tiene un tiempo de maduración y que estos 5 años en tiempos históricos son muy pocos para que realmente se den cuenta y porque fundamentalmente no tienen una opción distinta. Necesariamente para cambiar un gobierno necesitan una alternativa, y hoy por hoy la alternativa en la Argentina pasa por la derecha o por más de lo mismo, y eso no es una alternativa.”

 

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